En el casco histórico: ajoblanco y pescaito frito

Escrito por Max el 28/10/2009 08:49
Gastronomia Malaga

Gastronomia Malaga

Junto al grupo que realizamos la visita guiada a la catedral de Málaga decidimos realizar una escapada gastronómica a alguno de los restaurantes de la zona del centro histórico de la ciudad de malaga. Este se encuentra delimitado entre las calles la Alameda Principal y el Ensanche Heredia, al sur; Álamos y Carretería al norte; el monte Gibralfaro, al este y el río Guadalmedina, al oeste. 

Sin un destino fijo caminamos por esta antigua zona de Málaga descubriendo nuevos lugares, fachadas de gran belleza, inmensa puertas y pequeños vestigios de otras civilizaciones. El Centro histórico nos propuso un amplio abanico de restaurantes – con diversos estilos, concepciones y ofertas gastronómicas variadas-  finalmente elegimos un restaurante que ofrece comida típica.

Con sabor a mar
Siguiendo las sugerencias del chef me incliné por el “pescaito” frito que según nos explicó es el plato por excelencia de la cocina malagueña. A diferencia de las frituras de otras zonas costeras, esta se compone de boquerones, salmonetes, pescadillas, chopitos… y en principio se debería echar de menos en este plato a los chanquetes, pues su captura y comercialización se encuentra prohibido.

El conjunto de pescados se fríe con aceite de oliva, introducido por los romanos e incrementado de manera notable en su cultivo por los árabes. Aunque, sin dudas las comunicaciones facilitan el transporte del pescado hacia las zonas del interior de Málaga, el pescado servido al borde del mar parece conservar íntegras las calidades de éste.
Si la riqueza del litoral del Mediterráneo ha lanzado a la fama a este primer plato de la gastronomía malagueña, su marcado cosmopolitismo dejo los ingredientes necesarios para que la imaginación andaluza creara todo un repertorio de gazpachos y de sopas.

El ajoblanco es tradición malagueña
Este día, puede develar mi intriga sobre como se realiza el ajoblanco cuando el chef nos comentó  la receta ante nuestra insistencia. Desde siempre me ha gustado conocer sobre las comidas de las diferentes lugares que visito y cuando se me presenta la oportunidad trato de introducirme en ese mundo poco a poco.  Para realizarlo hay que poner en un bol la molla de pan en remojo con vinagre de vino y agua. Una vez bien empapada, hay que añadirle los ajos (quitándole la parte central para que no se repita), almendras, el aceite de oliva virgen extra y la sal.

Posteriormente se tritura hasta que quede una pasta no muy líquida, que se puede comer directamente con uvas y algunos dados de pan frito, o bien, con pescaito frito como hice yo. Mmmmm que rico! La verdad una delicia.
Algunos de mis compañeros de esta escapada culinaria optaron por degustar otros platos tradicionales de Málaga como son la sopa de rape, la de picadillo y las sopas de cachorreñas, especiadas con cominos y el zumo de una naranja agria.

Acompañamos nuestro almuerzo con vinos típicos de la región de Andalucía. Nos llamó la atención la variedad de vinos andaluces y su calidad.

De postre, pedimos variadas raciones de pestiños, mantecados y polvorones, roscos blancos, sopa de almendra y los bizcochos con pasas.

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Lo que descubrí en Málaga

Escrito por Max el 22/10/2009 03:56
Turismo en Malaga

Turismo en Malaga

En mis vacaciones sin un destino fijo, pasé por Málaga para visitar una amiga que se encontraba haciendo una especialización allí. Mi idea era quedarme tres o cuatro días, pero mi estadía se prolongó mucho más de lo pensado ya que me encontré con una ciudad y una provincia bellísimas que fui conociendo día a día. Desde esos momentos tomé como filosofía para mis viajes que cuanto más tiempo uno puede quedarse en un lugar más se puede descubrir, ante la cantidad de opciones que se van presentando.

Málaga es la capital de la provincia del mismo nombre, ubicada a orillas del Mediterráneo, en la parte sur de España, formando parte de la región de Andalucía. En la ciudad, se destacan el Museo de Pablo Picasso -abierto en la misma casa natal del maestro-,  la Alcazaba, la Plaza de Toros, la calle Larios, el Teatro Cervantes, las celebraciones, las playas situadas en la llamada Costa del Sol, las montañas y los pequeños pueblos que la rodean. Todo el conjunto, hace de esta provincia un destino fascinante para recorrer y disfrutar intensamente.

Un párrafo aparte son las playas de Málaga entre las que sobresalen las de San Julián, San Andrés, La Misericordia, La Araña, Baños del Carmen, La Caleta, La Malagueta, Peñón del Cuervo, El Palo, Las Acacias, El Candado, La Playa de Morche, Torre de Lagos y Cerro y Mar. Cada una de ellas guarda sus particularidades propias, pero todas surcadas por la arena blanca o las piedras  y la vista infinita del Mediterráneo. Yo estuve en el  verano y pude disfrutar de los “chiringuitos de playa” (kioskos-bar montados sobre la misma arena de la playa) y es genial disfrutar de una “caña” a pocos metros de la “tumbona” en la que estás tomando el sol, saboreando los deliciosos “pinchos” (tapas). Mención especial merecen los boquerones, unos pequeños pescaditos fritos y crujientes, que en Málaga los preparan como en ninguna parte, según cuentan los mismos españoles…

Desde el punto de visto histórico, no puedo dejar de mencionar que en muchos rincones de Málaga quedan vestigios arquitectónicos muy fuertes de la época en que esta zona estuvo bajo el dominio árabe musulmán.
El clima de Málaga es ideal, llamado “clima mediterráneo”, caracterizado por veranos calurosos y secos, de muchos días a pleno sol, sin nubes e inviernos húmedos. La temperatura oscila entre los 18 °C, y los 35.4 °C en el mes de agosto siendo la mínima de 11.9 °C en el mes de enero.

La comida en Málaga es la típica del mediterráneo de gran calidad y variedad de pescados, especialmente sardinas, lenguado, merluza y besugo. El gazpacho es un plato andaluz delicioso, una especie de licuado preparado a base de tomate con ajo, pimientos, pepinos, cebolla, vinagre y aceite de oliva que se toma muy frío en plato o en vaso. Las recetas que no podéis dejar de probar son el ajoblanco, las gambas a la plancha, las almejas, los boquerones en cualquiera de sus modalidades, la morcilla y el rabo de toro a la rondeña. Con respecto a los postres hoz recomiendo las roscas, los turrones, los polvorones y las tortas de almendra. Pero también, quiero destacar que encontré en Málaga diferentes alternativas de cocina de autor, de comida china, italiana, hindú, francesa, mexicana, y turca entre otras.

Los medios de transporte en Málaga son variados trenes, autobuses, autocares o taxis. También se pueden alquilar autos a muy buen precio. Todas las opciones de movilidad se encuentran en muy buenas condiciones de higiene y seguridad. Para desplazarse hasta Madrid el tren de alta velocidad AVE, es una auténtica maravilla de la tecnología moderna que en dos horas y media recorre los más de 500 kms. de distancia.
La noche es muy divertida y propone desde los tradicionales bares de tapas, discotecas y restaurantes hasta espectáculos y actividades al aire libre o en Museo, Teatros y en la vía pública.

Finalmente, quiero comentarles que Málaga aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2016. Cada año corresponde a un país europeo presentar las ciudades candidatas al título. En 2008, fueron  elegidas  Liverpool (Gran Bretaña) y Stavanger (Noruega), y en 2016 les corresponde a España y Polonia aportar sus respectivas ciudades.
Bueno, esta ha sido mi experiencia en Málaga a partir de ahora me encantaría ir narrando paso a paso los diferentes lugares que fui conociendo. Quieres descubrir Málaga conmigo?