Por las playas de Málaga
Nunca es tarde para hacer un recorrido por las extensas y variadas playas que hay en Málaga, aquí nos encontramos con muchas de arena fina y agua clara y otras pequeñas calas pedregosas, algunas solitarias y tranquilas, otras donde se practica el nudismo como es el caso de la zona claramente señalizada en la Playa de Guadalmar.
No hay que olvidar que en los últimos años se están haciendo grandes esfuerzos para regenerar y limpiar las playas de Málaga y también para mejorar sus infraestructuras e instalaciones. Sólo la ciudad de Málaga tiene un total de dieciséis playas que se extienden a lo largo de 14 kilómetros, entre las más concurridas y conocidas se encuentran La Malagueta y la de San Andrés, pero también hay otras más tranquilas y un poco más retiradas como la Playa del Peñón del Cuervo o la de Guadalmar.
Recorriendo la Costa del Sol
Pero si recorremos las costas de la provincia, integrada a la famosa Costa del Sol, empiezan a sonar nombres conocidos como Torremolinos, Benalmádena, Mijas, Fuengirola, Estepona o el centro lúdico y social del Mediterráneo que es Marbella. Sin embargo y a pesar de las playas populares y siempre repletas de turistas, la provincia de Málaga cuenta con rincones más tranquilos escondidos entre el habitual itinerario y menos concurridos que los destinos tradicionales.
Al este de Málaga hay calas escondidas donde se puede disfrutar con total tranquilidad del mar como es el caso de la Playa de Calahonda en Maro Nerja y todas las que se encuentran dentro del Parque Natural de los Acantilados de Maro y Cerro Gordo. Esta zona es una larga costa acantilada que se extiende entre Nerja y llega hasta La Herradura en Granada y está a pocos minutos de la ciudad de Málaga.
Los perfiles rocosos que dan a algunas playas pueden llegar a hacernos dudar al momento de visitarlas, pero a pesar de las empinadas escaleras vale la pena disfrutar de los rincones íntimos en el mar, al abrigo de altas paredes de piedra.
Recorrer las playas de Málaga es una aventura fascinante que permite tomar sol, nadar, hacer deportes, pasear o simplemente para sentarse a disfrutar del verano y del formidable paisaje.



